
Un tercer molar parcial o totalmente incluido puede provocar infecciones (muy frecuentes, sobre todo cuando está parcialmente comunicado con la boca), daño a los dientes vecinos (caries, patología periodontal), quistes y, en raras ocasiones, tumores.
Con la ayuda de un examen clínico y una ortopantomografía, su cirujano puede predecir si un tercer molar va o no a causar problemas en un futuro. En ese caso, habitualmente recomendará la extracción del mismo, en lugar de esperar a que ocurran complicaciones.
La extracción suele ser más sencilla en los pacientes jóvenes, porque las raíces no están desarrolladas totalmente y el hueso es menos denso.
Generalmente, después de la intervención, estará unos días inflamado y molesto. Si sigue las instrucciones postoperatorias de su cirujano y toma la medicación que este le recomiende, podrá acelerar su recuperación y disminuir las molestias.
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